Con motivo del Día del Libro, se ha puesto en marcha una iniciativa fundamental para la continuidad del oficio de traductor, realizada por la junta rectora de ACE Traductores, de la que forma parte nuestra profesora Palmira Feixas. Al respecto, ella nos apunta: «Se trata de una campaña a favor de un sello de traducción humana que certifique que un libro lo ha traducido un traductor de verdad, de carne y hueso, y no una IAG desalmada. La triste realidad es que algunas editoriales han empezado a publicar libros traducidos con IAG que, por mucho que los revisen, siguen siendo un engendro. El propósito de la campaña es exigir transparencia y, ante todo, concienciar a los lectores de que traducir literatura no es algo mecánico, que pueda dejarse en manos de un algoritmo, sino que es una profesión compleja y necesaria que exige sensibilidad, conocimiento e inventiva. En otras palabras, defender que, si los libros constituyen la quintaesencia de la creatividad humana, su traducción debe ser igual de humana».
